La cuota de una hipoteca depende de tres factores: el importe del préstamo, el tipo de interés y el plazo. Por ejemplo, un préstamo de 170.000 € a 30 años con un interés fijo del 2,5% supone una cuota de unos 672 € al mes y unos 71.800 € de intereses en total. Con esta calculadora de hipoteca puedes ver tu cuota, el cuadro de amortización completo y, sobre todo, cuánto ahorrarías amortizando anticipadamente.
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Préstamo de 175.000 € a 30 años
Cuadro de amortización año a año ▾
| Año | Pagado | Intereses | Capital | Pendiente |
|---|
Fórmula utilizada (sistema francés):
Cuota = C · i · (1 + i)ⁿ / ((1 + i)ⁿ − 1)
Donde C es el importe del préstamo, i el tipo de interés mensual (TIN anual ÷ 12) y n el número de cuotas (años × 12). En cada periodo, los intereses se calculan sobre el capital pendiente y el resto de la cuota amortiza capital.
Supuestos de esta calculadora:
- El tipo de interés se considera constante durante todo el plazo, también en la modalidad variable (no predice el Euríbor futuro).
- La amortización anticipada se aplica cada mes y en la modalidad de reducir plazo.
- No se incluyen: impuestos de compra, notaría, registro, tasación, gestoría, seguros ni productos vinculados.
- No se incluyen comisiones de apertura ni de amortización anticipada, si tu contrato las tuviera.
- Se calcula sobre el TIN, no sobre la TAE.
- Los valores por defecto (tipo fijo, Euríbor) son ejemplos orientativos, no datos de mercado en tiempo real.
Fuentes y metodología:
Cálculo basado en el sistema de amortización francés, el estándar en las hipotecas españolas. Para conceptos de referencia: Banco de España. También pueden ver el Aviso Financiero del proyecto.
Última actualización: 16/07/2026
Puntos clave de tu hipoteca
- La cuota depende del importe, el tipo de interés y el plazo: alargar el plazo baja la cuota pero dispara los intereses totales.
- Los bancos suelen financiar hasta el 80% del valor de tasación o compra, así que necesitarás ahorros para la entrada.
- Amortizar anticipadamente es la palanca más potente: unos pocos cientos de euros al mes pueden ahorrarte decenas de miles en intereses.
- Al amortizar puedes elegir entre reducir cuota o reducir plazo: reducir plazo ahorra más intereses.
- En una hipoteca variable, tu cuota se revisa periódicamente según el Euríbor más el diferencial.
- La cuota no es el coste real: súmale impuestos, notaría, registro, tasación y gestoría.
Cómo se calcula la cuota de tu hipoteca
La inmensa mayoría de hipotecas en España usan el sistema de amortización francés, que consiste en pagar siempre la misma cuota durante toda la vida del préstamo (mientras el tipo no cambie). Lo que sí varía es cómo se reparte esa cuota: al principio la mayor parte se va en intereses y muy poco en devolver capital; con los años, la proporción se invierte.
La cuota depende de tres variables. El importe del préstamo (el precio de la vivienda menos tu entrada), el tipo de interés y el plazo en años. Cuidado con el plazo: alargarlo hace que la cuota mensual baje y parezca más asequible, pero aumenta muchísimo el total de intereses que acabas pagando. Prueba a cambiar solo el plazo en la calculadora y verás el efecto.
Calculadora de amortización de hipoteca: cuánto ahorras

Aquí está la parte que más dinero puede ahorrarte. Amortizar anticipadamente significa aportar dinero extra para reducir el capital pendiente antes de tiempo. Como los intereses se calculan sobre lo que aún debes, cada euro que adelantas deja de generar intereses durante todos los años que le quedaban.
El efecto es mucho mayor de lo que la gente intuye. En el ejemplo de la calculadora, aportar 200 € extra al mes a un préstamo de 170.000 € puede suponer un ahorro de más de 23.000 € en intereses y terminar de pagar unos 9 años antes. Introduce tu caso en la casilla de amortización anticipada y verás tu cifra: aparecerá la caja con el ahorro y, en el gráfico, una línea dorada punteada que muestra dónde estarías sin amortizar. El hueco entre ambas líneas es tu ahorro.
Al amortizar, el banco te dará a elegir entre reducir la cuota o reducir el plazo. Si tu objetivo es pagar menos intereses en total, reducir plazo es casi siempre más eficiente, porque mantienes el ritmo de pago y acortas la vida del préstamo. Reducir cuota da más alivio mensual, pero ahorra menos. Esta calculadora simula la opción de reducir plazo.
Hipoteca fija o variable: qué cambia realmente

En una hipoteca fija, el tipo de interés no cambia: pagas la misma cuota toda la vida del préstamo y sabes exactamente cuánto te costará. En una hipoteca variable, el tipo se compone de un índice de referencia —normalmente el Euríbor— más un diferencial fijo que aplica el banco. Cada cierto tiempo (habitualmente cada 6 o 12 meses) el banco revisa tu cuota según cómo esté el Euríbor en ese momento.
La diferencia práctica es quién asume el riesgo. Con la fija, pagas un poco más a cambio de tranquilidad. Con la variable, tu cuota puede bajar si el Euríbor baja, pero también subir si sube. Si tienes una hipoteca variable y quieres simular tu revisión, selecciona «Variable» en la calculadora e introduce el Euríbor actualizado y tu diferencial: verás la cuota resultante.
Importante: el Euríbor cambia constantemente. El valor que trae la calculadora es solo un ejemplo — consulta el Euríbor vigente antes de sacar conclusiones.
El cuadro de amortización: por qué al principio casi todo son intereses

El cuadro de amortización es la tabla que desglosa, periodo a periodo, cuánto de tu cuota va a intereses y cuánto a devolver capital. Despliega el cuadro de la calculadora y fíjate en los primeros años: es habitual que buena parte de lo que pagas sean intereses, y solo una porción menor reduzca la deuda.
El motivo es simple: los intereses se calculan sobre el capital pendiente, y al principio debes prácticamente todo. Con los años, la deuda baja, los intereses bajan con ella, y cada cuota amortiza más capital. Esto tiene una consecuencia muy práctica: amortizar anticipadamente es mucho más rentable en los primeros años de la hipoteca, cuando el capital pendiente (y por tanto los intereses futuros) es mayor.
Cuánto puedo pedir de hipoteca

Dos límites suelen marcar el máximo. El primero es el porcentaje de financiación: los bancos financian habitualmente hasta el 80% del menor valor entre tasación y precio de compra, así que necesitas al menos un 20% de entrada más los gastos. El segundo es tu capacidad de pago: como referencia orientativa muy extendida, se recomienda que la suma de tus cuotas no supere aproximadamente un 30-35% de tus ingresos netos.
Puedes usar la calculadora al revés para orientarte: ajusta el precio de la vivienda hasta que la cuota se sitúe en un nivel cómodo para tu economía. Ten en cuenta que cada banco aplica sus propios criterios y que tu perfil (estabilidad laboral, otras deudas, avales) pesa tanto como los números. Si estás ahorrando para la entrada, puedes calcular cuánto tardarías con nuestra calculadora de interés compuesto.
Los gastos de comprar vivienda que la cuota no incluye

Este es el error más caro y el que menos aparece en las calculadoras: la cuota no es lo que te cuesta comprar. Además de la entrada, al firmar tendrás que pagar impuestos (que varían según la comunidad autónoma y según si la vivienda es nueva o de segunda mano), notaría, registro de la propiedad, tasación y, casi siempre, gestoría el total normalmente suele rondar a unos 9-10% de los impuestos sobre el precio total de la propiedad, entonces como mínimo podemos contar que para comprar con la hipoteca deberías tener un 20% de la entrada + unos 10% para los impuestos, por lo tanto estamos hablando que deberías disponer de tener un 30% mínimo, pero para estar seguro y no quedar nos cortos recomendamos tener un mínimo de 35% del capital sobre el precio de la vivienda .
Como referencia general, conviene tener ahorrado bastante más que la entrada. Por eso, antes de fijarte en la cuota, haz números del efectivo total que necesitas para llegar a la firma. Los porcentajes concretos dependen de tu comunidad autónoma y de tu situación, así que confírmalos con tu gestoría o asesor.
Errores comunes al pedir una hipoteca
El primero es mirar solo la cuota y no los intereses totales: alargar el plazo hace que todo parezca más barato mes a mes mientras el coste real se dispara. El segundo es confundir el TIN con la TAE: la TAE incluye comisiones y gastos, y es la cifra que permite comparar ofertas de verdad. El tercero es no contar los gastos de compra, y llegar a la firma sin efectivo suficiente. El cuarto es aceptar productos vinculados (seguros, planes, tarjetas) sin calcular si la bonificación del tipo compensa lo que cuestan. Y el quinto es no revisar la posibilidad de amortizar: mucha gente paga intereses durante décadas pudiendo haberlos reducido.
Preguntas frecuentes sobre la hipoteca
Con el sistema de amortización francés: la cuota es constante y se calcula a partir del importe del préstamo, el tipo de interés y el plazo. Al principio la mayor parte de la cuota son intereses y, con los años, cada vez más capital.
Depende de cuánto adelantes y de cuándo. Como los intereses se calculan sobre el capital pendiente, cuanto antes amortices, más ahorras. Introduce una cantidad en la casilla de amortización anticipada y la calculadora te dirá tu ahorro y cuántos años te quitas.
Si tu objetivo es pagar menos intereses en total, reducir plazo suele ser más eficiente, porque mantienes el mismo ritmo de pago y acortas la vida del préstamo. Reducir cuota alivia tu mes a mes, pero ahorra menos. Esta calculadora simula la reducción de plazo.
El TIN es el tipo de interés nominal del préstamo. La TAE incluye además comisiones y otros gastos, así que refleja mejor el coste real y es la cifra adecuada para comparar hipotecas entre bancos.
El Euríbor cambia continuamente, así que conviene consultar el valor vigente publicado. El que trae la calculadora por defecto es solo un ejemplo. A ese índice debes sumarle el diferencial que te aplica tu banco.
No. Calcula la cuota y los intereses del préstamo, pero no incluye impuestos, notaría, registro, tasación ni gestoría, que varían según tu comunidad autónoma y tu caso. Consúltalos aparte antes de comprar.
